Javier Fernández: «El Efesé es el equipo de mi tierra y en un futuro no me cierro las puertas a nada»

Javi Fernández, ayer, antes del entrenamiento del UCAM en El Mayayo. / guillermo carrión / agm
Javi Fernández, ayer, antes del entrenamiento del UCAM en El Mayayo. / guillermo carrión / agm

«Era socio del Cartagena, veía los partidos en la zona de Tribuna Baja y salí por la calle con mis amigos a festejar el ascenso de Alcoy», asegura el defensa cartagenero del UCAM Murcia CF

RUBÉN SERRANO CARTAGENA

Pasea por el puerto de Cartagena, en verano se pega unos chapuzones en Cabo de Palos y todos los días hace el mismo trayecto por carretera, cuando termina de entrenar en El Mayayo: desde Sangonera hasta el polígono de Santa Ana. Un 24 de mayo de 2009, con el grupo de amigos de toda la vida, Javi Fernández (Cartagena, 1997) salió por las calles del residencial a festejar el ascenso del Efesé a Segunda División, con ese gol de Juan Pablo sobre la bocina. Al fútbol profesional apunta este central, que ha llamado la atención del Leganés por su carácter y jerarquía en el centro de la defensa. Ahora, defiende la camiseta del UCAM Murcia y será el único cartagenero que saltará al césped el domingo, a las doce, en La Condomina. Lo hará, como siempre, al ritmo de pop español y flamenco. Viste de azul, pero tiene sangre albinegra.

-El tiempo pasa muy rápido. La temporada pasada ya debutó con el primer equipo. Ahora es indiscutible en el centro de la defensa, con solo 21 años.

-La verdad que sí, todo ha ido muy rápido. Pero lo llevo bien. Estoy muy contento y muy feliz de mi progreso. Es cierto que la temporada pasada ya debuté con el primer equipo [en un partido contra Las Palmas Atlético], pero en Juvenil, cuando el UCAM estaba en Segunda, ya me llamaron para ir convocado alguna vez, como un partido contra el Tenerife. Lógicamente, ahora estoy en el mejor momento de mi carrera.

«Me formé allí y aprendí mucho con Rai, Pedreño y David Bascuñana; en Cabezo Beaza las cosas estaban ya tensas»

-¿Se lo esperaba tan pronto?

-Dar el salto definitivo esta temporada, no. En pretemporada ya me di cuenta de que las cosas iban a estar complicadas, con mucha competencia en el puesto con futbolistas como Antonio Amaya. Pero el míster, Pedro Munitis, me dio la oportunidad, ya en la segunda jornada [contra el Granada B] y estoy luchando por seguir así [de momento ha jugado 21 partidos, todos de titular, y ha marcado dos goles]. No esperaba que esto fuera a llegar tan pronto, pero las cosas han salido así y se ha dado la oportunidad. Voy a seguir mejorando. A lo mejor la gente no lo ve para tanto, pero yo me preocupo mucho por entrenar bien y me ha costado muchas preocupaciones y sacrificio llegar hasta Segunda B.

-¿Qué parte de culpa tiene Pedro Munitis en todo esto? Él ha sido futbolista, y no uno cualquiera, y sabe tratar con los jóvenes, como su compañero Isi Ros.

-Mucha. Él es el responsable de que esté donde estoy ahora mismo. Ya ha hablado conmigo en alguna ocasión, para darme su apoyo en todo el proceso. Me ha dicho alguna vez que no me tengo que esconder, que no tenga miedo a nada a pesar de mis 21 años. Al principio, con el primer equipo, la primera impresión fue tremenda. Pero he sentido el apoyo de mis compañeros. Además, yo nunca he dejado de ser una persona humilde, trabajadora y que aprende diariamente de todos los que me rodean.

«El único canterano con más oportunidades fue Sergio Jiménez; al final, tuve que elegir y aquí apostaron fuerte»

-¿Cómo recuerda sus inicios?

-Los he pasado en diferentes equipos de Cartagena. Empecé con 5 años en la escuela de Santa Ana, porque la tenía al lado de casa. Allí me ponían de mediocentro, pero después, en Infantil, pasé a ser defensa. También pasé por el que era el Cartagena-La Unión, el filial, y recuerdo que alguna vez venían a entrenarnos Víctor Fernández y Chus Herrero. En aquella etapa coincidí con Hicham. Mi vida la tengo en Cartagena, porque hubo un par de etapas en las que me llamaron del Cadete y el Juvenil del Cartagena FC. En el Cabezo Beaza aprendí mucho y David Bascuñana [actual entrenador del FC Cartagena B] fue un apoyo en el Juvenil albinegro. Además, aprendí de Paco Pedreño y Rai. Me quedo con todos ellos, y de haber coincidido con Juan Antonio Ros y Mario Solano, que ahora parece que es el único que empieza a ser convocado por el primer equipo.

-Luego probó en el Elche, antes de ir al UCAM. ¿Tiene la espina de no haber debutado con el equipo de su ciudad? Su caso es uno más de los canteranos que, sin oportunidades, se marchan fuera.

-Me hubiera gustado jugar en el Cartagena, claro que sí. Pero no era nada sencillo llegar al primer equipo. Creo que tal vez pilló aquella época en el que las cosas no se hacían demasiado bien en las bases. La relación con el Cartagena FC ya era más tensa, yo era muy joven y no entendía demasiado todo aquello. Como yo, otros muchos compañeros tampoco han tenido suerte. Al final, llegó un momento en el que tuve que elegir. La UCAM apostó muy fuerte por mí, me lo ha dado todo; estoy cerca de casa y encima la posibilidad de estudiar [cursa el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte], que es muy importante para mí. Al final, da la sensación de que el único canterano con más oportunidades ha sido Sergio Jiménez.

«Ni mi agente ni yo sabemos nada del Leganés; estoy centrado en cumplir los objetivos y subir de categoría»

-¿Ya no se ve de albinegro?

-El UCAM me lo ha dado todo y solo pienso en eso. Pero tengo 21 años, el Cartagena es el equipo de mi tierra y, en un futuro, no me cierro las puertas a nada. Yo del Efesé he sido socio. Siempre veía los partidos y la etapa en Segunda se disfrutó mucho. Yo me ponía en Tribuna Baja. Ahora ya no soy abonado ni tengo tiempo para ir. Salgo siempre con el grupo de amigos de toda la vida y el ascenso de Alcoy lo vimos en casa de uno de ellos. Cuando acabó el partido, lo festejamos felices y salimos a celebrarlo por Santa Ana.

-¿Siempre quiso ser futbolista?

-Me viene de familia. Mi padre [Javichu Fernández] es gallego y jugó de portero. Estuvo varios años en el filial del Eibar, pero se tuvo que marchar a Cartagena a hacer la mili y aquí se quedó. Jugó por aquí, un poco antes de los años noventa, y también en El Algar. Realmente nunca me ha dado por ser portero [pese a que mide 1,90]. De crío no le prestas atención, porque es una posición de mucha presión y es complicada.

-¿El del domingo será un partido especial para usted?

-Ya he jugado dos partidos contra ellos, uno la temporada pasada y el otro en la primera vuelta, donde lo hicimos genial. Será un partido muy bonito y me hará ilusión. Además, vendrán mis amigos. Mucha gente dice que todo va a estar entre nosotros dos. El Cartagena está muy bien últimamente, a pesar de su inicio, y el Melilla está ahí. El Recreativo lleva unas semanas pisando fuerte y está peleando. Aún queda bastante.

-Es joven, tiene toda la carrera por delante y acaba contrato a final de temporada. ¿Dónde se ve? El Leganés lo tiene hecho.

-Quería desmentirlo, porque ni mi agente ni yo sabemos nada de eso. Únicamente estoy centrado en el UCAM Murcia, donde estoy muy contento y quiero cumplir el objetivo que nos hemos marcado y ascender.

-Tiene buenas maneras para sacar la pelota, y no le pesa el liderazgo. ¿Quién es su referente?

-Soy un chico tímido, al que le gusta todo tipo de música, desde el pop hasta el flamenco, según cómo me pille en ese momento. Mi familia me ha ayudado mucho para llegar hasta aquí, aunque como referentes siempre me he fijado en Puyol, en Piqué y en Sergio Ramos.

-¿Qué le gusta?

-No soy muy de películas. Mi favorita es 'Gladiator', y también suelo ver la serie de 'Prison Break'. Me encanta comer, sobre todo la comida de mi abuela, y el día más feliz de mi vida fue el debut en Segunda B.

 

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