Un gran primer tiempo antes de la siesta

Isi Ros celebra su gol junto a Onwu y Julen Colinas. / nacho garcía / agm
Isi Ros celebra su gol junto a Onwu y Julen Colinas. / nacho garcía / agm

El UCAM se mantiene segundo tras unos 45 minutos de buen fútbol y un tramo final para olvidar

ANDRÉS CREMADES MURCIA.

Goleada del UCAM Murcia ante el Malagueño, en un partido sin complicaciones para los universitarios, a quienes bastó un buen primer tiempo, con un Onwu de sobresaliente y un Isi Ros que salió a los cuatro minutos y firmó un gran primer periodo. Al equipo de Pedro Munitis le costó entrar en el partido, pero su fútbol se fue haciendo más vertical y peligroso, hasta que Isi Ros, en el 27, presionó, ahogó a Kellyan y marcó el 1-0. Onwu logró el suyo y, a partir de ahí, el equipo se acomodó un tanto con su ventaja en el marcador. El conjunto de Pedro Munitis defendió en un segundo tiempo para olvidar cuanto antes y acabó con los tres puntos en su casillero.

No comenzó muy bien el partido para el UCAM Murcia, ya que a los treinta segundos Kilian Grant se lesionó e Isi Ros que, para sorpresa de todos, se había quedado en el banquillo, se incorporó al partido. El equipo universitario presionaba muy arriba, aunque en los primeros minutos ninguno mostró nada reseñable.

Isi Ros fue el que comenzó a desatar las hostilidades y la garra del jugador de Las Torres de Cotillas hizo que sus compañeros se impregnaran del mismo espíritu, provocando que el Malagueño no pudiese dar más de tres pases seguidos sin perder el esférico.

Onwu, que estaba mostrando una imagen muy diferente a la de otros encuentros, se las tenía con Juande, sobre todo en el juego aéreo. Así llegó la primera ocasión clara, cuando Migue García se fue de Robles y centró al área, donde Onwu remató alto. El UCAM estaba jugando mejor, llegando y aumentando la posesión con el paso de los minutos, mientras que el equipo de Zeus Carmona, que ayer debutaba en el banquillo, defendía cada vez más atrás y los azulones jugaban todo el tiempo en campo malagueño.

Se veía que el gol podía llegar en cualquier instante. Y se produjo en el minuto 27, en un balón que perdió en la línea de tres cuartos Isi Ros, y él mismo se fue a presionar, haciéndose con la pelota y marcando. El tanto tranquilizó a un equipo que comenzó a jugar con más hechuras, de manera más junta, elaborando más y sin precipitaciones.

Onwu estaba arrancando aplausos desde la grada. La entrega del delantero azulón no estaba pasando desapercibida y además tendría su recompensa con un gol de los que cuesta mucho ver en un campo de Segunda B. El jugador controló un balón con el pecho y se libró de un rival levantándole el cuero y enviándoselo a Isi Ros, que encaró a Kellyan y, de tacón, logró quitarse al portero de encima. Desde la línea de fondo vio venir a Onwu, al que le pasó el cuero para que el delantero marcase.

Fue lo mejor del primer tiempo y de todo el partido, ya que en la segunda mitad poco se puede destacar. Aunque el At. Malagueño quiso presionar más arriba, a los siete minutos de la reanudación una contra de Collantes por la izquierda acabó con un centro al área donde esperaban Onwu e Isi Ros. Juande quiso despejar la pelota, metiéndola en su propia portería.

Con el 3-0 el UCAM bajó decibelios. No quería lesiones y pretendió jugar de manera más abierta, pero el partido entró en una dinámica mucho más trabada, con interrupciones, poco juego y fricciones entre jugadores que apenas dieron lugar a que se viera jugada alguna. Esto benefició al UCAM, que ganaba con comodidad, pero no a los aficionados, que apenas vieron una jugada plausible en toda la segunda mitad.

Esta desidia fue haciendo que poco a poco los de Zeus Carmona llegasen más hasta que Joel marcó a la media vuelta. El encuentro entró en unos minutos finales para olvidar del UCAM, pero el equipo ganó al colista y sigue segundo.

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