Doble o nada para Merino

Juan Merino, ayer, en El Mayayo antes de dirigir su primer entrenamiento. / guillermo carrión / agm
Juan Merino, ayer, en El Mayayo antes de dirigir su primer entrenamiento. / guillermo carrión / agm

El gaditano llega al UCAM para sustituir a Munitis, solo hasta final de temporada; el cántabro se despidió ayer de su plantilla

José Otón
JOSÉ OTÓN

Como adelantó 'La Verdad' a primera hora de la tarde del domingo, Juan Merino era el elegido para sustituir a Pedro Munitis al frente del banquillo del UCAM. La decisión se tomó tras la derrota del sábado ante El Ejido, cuando la directiva azulona y la secretaría técnica universitaria decidieron poner fin a una relación que se había convertido en tormentosa en las últimas semanas. Dar el mando del equipo a un técnico con experiencia en situaciones límite y con valentía para buscar el milagro en las tres últimas semanas de Liga era la única salida posible.

Desde el principio hubo un candidato que se impuso a todos los demás. El elegido era Juan Merino, técnico nacido en La Línea de la Concepción (48 años) y con experiencia en banquillos de Segunda B, Segunda y Primera División. Como futbolista su bagaje también es amplio, ya que militó en el Betis durante casi toda su carrera, aunque colgó las botas en el Recreativo de Huelva. Como técnico se formó como segundo en el club onubense y en el Betis, tomando la alternativa en el Xerez y después en el filial verdiblanco en Segunda B.

Hasta que en la temporada 2014-15 llegó su primera gran oportunidad. Fue en el Betis, en Segunda. Sustituyó al exgrana Julio Velázquez al frente del primer equipo verdiblanco. No lo hizo mal, ya que consiguió cuatro victorias y dos derrotas en seis partidos, aunque la llegada de Pepe Mel le obligó a bajar de nuevo al filial. Pero el destino le tenía reservada una oportunidad mejor. En la siguiente temporada se hizo cargo del Betis en Primera durante 20 partidos. El bagaje: 6 victorias, 7 empates y 7 derrotas, aunque se vio obligado a buscar trabajo fuera del club de su vida cuando terminó la campaña. La entidad sevillana, devoradora de entrenadores, no confió en uno de los técnicos de la casa que mejor conocía la cantera verdiblanca.

Las frases de Pedro Munitis

Su destitución
«La entiendo, a los técnicos no nos exigen solo jugar bien, también ganar partidos, y no lo hicimos en los últimos tiempos»
Un año complicado
«Llevamos mucho desgaste encima, con infinidad de dificultades; solo nosotros sabemos lo que nos ha tocado vivir»
La afición
«No es fácil ser aficionado del UCAM, un club joven, pero vivimos momentos de una comunión total»

Su siguiente destino fue el Nástic de Tarragona, en Segunda. Estuvo otros 20 partidos de Liga, en los que consiguió 6 victorias y 9 empates, aunque no continuó en el cargo por diferencias de criterio con la directiva tarraconense. En el Córdoba, también en Segunda, apenas entrenó 7 partidos hasta llegar al UCAM, con el que se ha comprometido hasta el final de temporada, sin ninguna vinculación para el próximo ejercicio. Tiene la difícil papeleta de superar una desventaja de cuatro puntos con el Badajoz (tres más el 'goal average') en tres jornadas, pero Merino se la va a jugar. Ayer, en El Mayayo, ya conoció a una plantilla a la que quiere relanzar.

Una decisión compartida

Pedro Munitis, por su parte, se despidió ayer en El Mayayo de los futbolistas que han estado a su cargo. «No es una práctica habitual en el UCAM dar una rueda de prensa cuando uno se va, pero no quería marcharme como un proscrito. Entiendo la decisión del club. A los entrenadores no nos contratan solo para jugar bien, también lo hacen para ganar partidos, y en los últimos tiempos nos estaba costando hacerlo».

El cántabro se marcha sin rencor: «Comparto la decisión, llevamos mucho desgaste encima, desde la pretemporada. Hemos tenido infinidad de dificultades. Ha habido resultados inexplicables, pero un cambio de entrenador puede producir un cambio de dinámica».

Munitis agradeció a todo el UCAM, desde Mendoza hasta el utillero Chuchi, la oportunidad brindada y valoró a la afición universitaria: «No es fácil ser aficionado del UCAM, un club tan joven. Hemos pasado momentos inolvidables, de una comunión total». A sus jugadores los consideró «soldados», ya que «solo nosotros somos conscientes de lo que nos ha tocado vivir. Muchos se han jugado su salud y su futuro. Se han dejado la vida por conseguir el objetivo. Espero que lo sigan haciendo hasta dentro de nueve partidos».