Despedida amarga tras la reprimenda de Merino

El técnico azulón acusó a una parte de su plantilla de no estar implicada para llegar al 'playoff'

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El UCAM va a jugar este domingo por la tarde el partido más triste de toda la temporada. Tras un año en el que el conjunto universitario vivió casi siempre encaramado a lo más alto de la clasificación, llega al final de temporada roto, sin ninguna posibilidad de agarrar la cuarta plaza, aunque sí dispondrá de un billete para jugar la nueva Copa del Rey, un premio menor comparado con el ascenso.

Cinco derrotas, tres empates y únicamente dos victorias fue el bagaje del conjunto murciano en las diez últimas jornadas, las más decisivas de la competición. Y en solo dos de estas jornadas, ante San Fernando y Marbella, estuvo Juan Merino sentado en el banquillo. Pero al nuevo entrenador universitario le bastaron dos semanas para encontrar el problema del UCAM. De hecho, el partido ante el Talavera, que está situado en mitad de la tabla, estará marcado por las manifestaciones del técnico gaditano, que aseguró que muchos de sus futbolistas se borraron en tierras malagueñas, en la pasada jornada que dejó a su equipo sin posibilidades de 'playoff', acusándolos de no haber dado todo para meter a su equipo más arriba.

Quizás Merino haya dado con la tecla ya que en el UCAM han jugado esta campaña futbolistas con sed de jugar las eliminatorias por el ascenso y otros que no han ofrecido tanta intensidad y que han demostrado estar de vuelta en el mundo del fútbol, levantando el pie del acelerador en el tramo final de la Liga, cuando su equipo más los necesitaba. Pedro Munitis no pudo frenar la hemorragia de puntos de la segunda vuelta, y Juan Merino no tuvo tiempo revertir la situación, aunque no quiso perder la oportunidad de contar qué es lo que pasa.

El técnico azulón acusó a una parte de su plantilla de no estar implicada para llegar al 'playoff'

Efecto en el vestuario

Ahora falta por saber cómo se habrán tomado los futbolistas sus acusaciones. O reaccionan y acaban la Liga con dignidad o levantan el pie definitivamente en la despedida en casa. Lo mejor para el UCAM, en el que solo Chavero tiene contrato para el próximo año, es que tiene carta blanca para diseñar un nuevo proyecto casi desde los cimientos, sin duda apoyado por el análisis de Juan Merino, al que le gustaría continuar en la entidad.