La Condomina adora a Isi

Isi Ros se marcha de un defensor del Sevilla Atlético el pasado domingo. / nacho garcía / agm
Isi Ros se marcha de un defensor del Sevilla Atlético el pasado domingo. / nacho garcía / agm

El extremo, que se fue ovacionado ante el filial del Sevilla, ha madurado y se ha convertido en el motor del nuevo UCAM

ANDRÉS CREMADES MURCIA

El UCAM Murcia es uno de los líderes inesperados de la Segunda B, en la que solo el Racing de Santander, líder del grupo II, que se enfrentó a los universitarios en la Copa del Rey, lleva un punto más que los de Munitis. La Ponferradina y el Hércules tienen idénticos puntos, pero, al revés que los murcianos, estos hacen de su casa un fortín, siendo esta fortaleza como local lo que le falta al equipo de Munitis.

En ninguna quiniela entraban los de Pedro Munitis, una plantilla corta de efectivos, que además arrancó el curso con jugadores lesionados como Germán y Julen Colinas. Incluso también contaba con apuestas arriesgadas del entrenador como Antonio Amaya, que ha cogido la forma poco a poco. La dirección técnica optó por esperar al final del mercado y, gracias a esa espera, llegó un jugador desequilibrante como Collantes, aunque la demora también le llevó a tener una plantilla corta.

En casa es donde el equipo lo ha pasado peor. La inestable situación por lesiones en la portería y, sobre todo, por falta de confianza de German Parreño primero y de Curro Harillo después le han hecho perder seis puntos, que tendría hoy al equipo mucho más destacado.

Pero el hecho diferencial del equipo que preside José Luis Mendoza es un jugador de Las Torres de Cotillas que se llama Isi Ros. Después de una cesión al Cartagena y tras pasar por todas las etapas en un club donde nunca había explotado, el hábil delantero azulón está brillando con luz propia esta temporada. Para la historia de la Liga en Segunda B quedará el gol que marcó al Recreativo de Huelva, tras zafarse de varios contrarios y anotar al 'estilo Messi'.

El temor de las defensas

Isi Ros es uno de los fijos en el UCAM líder del grupo IV. Alguien al que quiere el entrenador, al que los compañeros necesitan y al que la afición adora. El habilidoso delantero dejó claro en el último partido ante el Sevilla Atlético que es fundamental para abrir cualquier defensa después de necesitar solo doce minutos para romper tres veces la zaga andaluza. La Condomina, cada vez que le llegaba el balón a Isi Ros, enmudecía, esperando algo diferente. Munitis lo sabe y por eso lo cambió a dos minutos del final para que le aplaudiesen. La Condomina se vino abajo y ovacionó a una promesa murciana que está emergiendo y que se ha convertido en un héroe.

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