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UCAM CF

Premio al empuje del UCAM

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Salvador intenta llevarse el balón en una acción del encuentro. / Guillermo Carrión / AGM

  • Un gol de Tito da el triunfo a los de Francisco, que se mantienen fuera de la zona de descenso

El UCAM logró ayer la segunda victoria consecutiva, que le permite seguir respirando en la zona de salvación, aunque sin poder relajarse, porque por atrás los rivales también están apretando. Los de Francisco salieron jugando sin complejos y fueron descaradamente a por el partido. Francisco sabía lo que quería hacer y cómo lo quería hacer, además, el equipo tuvo ayer en Biel Ribas a un portero seguro, tras su vuelta después de la sanción. Jona no marcó, pero el ariete del UCAM merece un capítulo aparte. Se desfondó en el campo, apretó cuando los dos equipos estaban con once y con diez el delantero se vació, para terminar siendo largamente aplaudido.

Esta victoria sirve para seguir fuera del descenso y además acercarse ya de forma descarada a la zona templada. Lo más importante es que el equipo mostró seguridad y estuvo muy ordenado atrás para conseguir el triunfo y eso ante uno de los gallitos de la categoría y que encima jugó buena parte del partido con uno más sobre el campo.

El 'equipo B' del UCAM compareció en La Condomina ante el tercero y los de Francisco salieron mandando, con una alineación inédita y con la recuperación de la portería por parte de Biel Ribas. Desde el primer instante se vio que los universitarios no iban a especular con el cuero y tampoco con el tiempo. Ibán Salvador comenzó su particular espectáculo al minuto de partido, el jugador provocaba una falta.

Los de Francisco jugaban el cuero y Manuel Sánchez era el encargado de darle sentido al equipo. Las aperturas de Nono y los desmarques de Pere Milla daban opciones a la zona creativa murciana. El Tenerife, por su parte, tenía claro su juego: control y lanzamiento largo buscando al internacional hondureño Lozano. No se complicaban los de Pep Martí, que además tenían muy estudiado al UCAM, con centros al borde del área pequeña, en los que buscaban el fallo de los centrales locales.

En el minuto diez el UCAM tiraba por primera vez con peligro, en un balón que controló Jona de espaldas, se dio la vuelta y disparó buscando el palo largo. El Tenerife era rápido en la transición y tenía las ideas muy claras. En el minuto doce Germán centró desde la izquierda para que Ñíguez rematase fuera en el segundo palo.

Francisco corregía posiciones y sobre todo pidió que Tito y Manuel Sánchez estuviesen más juntos. Ibán Salvador por ese entonces ya había visto tarjeta amarilla y se cortaron de raíz las disputas del jugador del UCAM con un Suso que también vio la amonestación más tarde. Pere Milla comenzó a estar cada vez más presente. Y llegó el gol. El UCAM marcó en el minuto veinte, en un córner que lanzó Góngora, Manuel Sánchez cabeceó dentro del área a la izquierda de Dani Hernández, el internacional venezolano detuvo el cuero rechazándolo y este quedó suelto para que Tito lo rematase al fondo de las mallas.

Falla el Tenerife

El equipo de la Universidad Católica conseguía el premio a los méritos que había hecho. Comenzó la fase que más cuesta a los de Francisco, pero les vino bien que los canarios no cambiaran el chip y siguiesen buscando a un Lozano que mostraba mucha calidad en el control del cuero, pero toda la lentitud del mundo.

El Tenerife se encontraba perdido, pues lo que estaba mostrando apenas le daba para crear peligro a su rival. Así, el UCAM cogió confianza, sobre todo porque Fran Pérez se mostró seguro por alto, Tito se atrevió con todas y Nono, al que había costado brillar en su enfrentamiento con Camille, sí lo hizo cuando su marcador fue Cámara. Ahí el extremeño creó peligro, llegó al área y provocó la falta que el capitán Góngora ejecutaría en el minuto treinta y seis, haciendo que Dani Hernández detuviese en dos tiempos.

Los últimos minutos no tuvieron nada digno de mención. El UCAM aguantaba intentando darle sentido al juego y el Tenerife iba a impulsos, pero ni a Suso ni a un Lozano muy solo arriba les dio para complicar al equipo local.

Pep Martí metió a Rachid por Alberto y buscó llegar con más peligro. Francisco lo vio e inmediatamente mandó a calentar a Vicente. No quería que Ibán Salvador, ya amonestado, entrase a intentar parar al centrocampista tinerfeño. Rachid daría un pase por dentro a Lozano que se plantaría solo ante Biel Ribas, pero el meta murciano se lanzaría a los pies del delantero hondureño, arriesgando y consiguiendo despejar.

Nono respondería disparando desde fuera del área, pero el meta del Tenerife logró parar el fuerte disparo en dos tiempos. El partido se decantaba del lado chicharrero, el control les pertenecía y el UCAM se mostraba un tanto indolente. Las combinaciones ya no eran claras y esto daba un plus al cuadro tinerfeño, que comenzó a apretar. Morillas, que había visto una tarjeta cuando finalizaba el primer tiempo, volvió a hacer otra falta innecesaria a la altura del centro de campo, lo que le costó dejar a su equipo con diez. Francisco movió rápidamente el banco, primero porque Biel Ribas se lesionaba en un despeje y después porque metió a Nono de lateral, dando entrada a Collantes por un desfondado Pere Milla.

El encuentro apenas tenía continuidad, con el Tenerife volcado e intentando terminar todas las jugadas, pero ni Lozano, que no tuvo su día, ni Suso conseguían disparar entre los tres palos en ocasiones claras. Las pérdidas de tiempo hizo que el colegiado diese hasta cinco minutos de tiempo extra, pero los tinerfeños, muy planos, no lograron empatar.