La Verdad

UCAM CF
Collantes con la pelota ante el Rayo.
Collantes con la pelota ante el Rayo. / Edu Botella / AGM

Toca sufrir en La Condomina

  • El UCAM perdona al Rayo, acaba perdiendo y se mete otra vez de lleno en la lucha con los de abajo

Problemas para el UCAM Murcia, que se ve abonado al sufrimiento en la recta final para mantener la categoría. El equipo, que hace dos semanas parecía con colchón suficiente, ha perdido dos partidos seguidos y se ha metido de lleno otra vez en la pelea con los de abajo. Y lo hace con dolor, el que da haber jugado un buen partido ante el Rayo y haber merecido algo más que la derrota.

Los de Francisco, con un planteamiento valiente y sin arriesgar en exceso, consiguieron meter al Rayo Vallecano en su campo. Los madrileños apenas conseguían llegar y mucho menos crear peligro. Jona, Collantes y Góngora tuvieron el gol en sus botas y no lo consiguieron y, claro, al final ya se sabe que el que perdona... En la primera llegada con peligro y en posición más que dudosa Javi Guerra logró el gol para el Rayo, con la zaga murciana mirando. Ese fue todo el bagaje de un equipo que se dedicó a defender durante el resto del partido.

El UCAM llevó la voz cantante, pero las lesiones le fueron mermando. Primero Kitoko y después Basha se lesionaron. Además, mención aparte merece el portero argentino del Rayo Vallecano, que desbarató hasta cinco ocasiones muy claras para el UCAM, dando tranquilidad a una zaga que en la segunda parte hizo aguas en varias fases del partido. Jona, que no suele perdonar, se encontró con una versión infranqueable del cancerbero del Rayo y el conjunto universitario acabó perdiendo y metiéndose en problemas.

Buen comienzo de partido del UCAM Murcia, que pilló al Rayo Vallecano en frío y lo puso desde el inicio a defender, con llegadas por las bandas de Collantes y Vicente que daban opciones de marcar desde el principio. El UCAM quería el gol y estaba creando peligro. Así, el encuentro estaba donde Francisco quería llevarlo. El equipo de la Universidad Católica dominaba y el de Vallecas tenía todos los problemas del mundo para defender.

Pero el encuentro comenzó a cambiar cuando en el minuto nueve Kitoko intentó despejar el balón con la mala fortuna de pisar mal y lesionarse. Tekio reaparecía así cuatro semanas después. La sensación fue que el Rayo empezaba a tomar el pulso al partido. Collantes, muy intermitente, pero muy rápido en la línea de tres cuartos, volvió a crear peligro en un disparo escorado que se fue fuera por poco.

En el minuto 17 llegó la mejor jugada del UCAM en los primeros cuarenta y cinco minutos. Tekio se fue por la banda derecha y pasó el balón a Ibán Salvador. El delantero del UCAM amagó y filtró un pase por dentro a Jona que, con todo a favor para marcar, intentó rizar el rizo y volvió a pasar el cuero a un Vicente que no se lo esperaba, perdiéndose así la mejor ocasión, con cabreo monumental de Francisco incluido.

El juego murciano estaba siendo mejor, pero el UCAM estaba perdonando ocasiones claras y ante un equipo como el Rayo Vallecano, con tantos jugadores de calidad en su once, era peligroso. Ibán Salvador, muy bullicioso todo el partido, aunque a veces más de cara a la galería que a otra cosa, se marcó una acción que arrancó el aplauso de toda la afición cuando consiguió controlar el cuero en su campo, vio adelantado al meta vallecano y lanzó un disparo que fue tomando altura, pero cayó a dos metros de la portería visitante.

Pasividad en defensa

El Rayo Vallecano apenas había hecho nada, sin casi llegadas dignas de mencionar, pero en el 26 una falta en la línea de tres cuartos escorada a la izquierda fue lanzada por el alemán Ebert, que puso el balón en el área pequeña, donde Javi Guerra cabeceó al fondo de las mallas ante la pasividad de la zaga local.

El gol abrió un panorama nuevo, pues el UCAM comenzó a tener prisas y eso es lo que mejor le iba a un Rayo que había ido a remolque desde el inicio. El encuentro estaba más abierto, se creaban más huecos y el juego era más dinámico. Collantes volvió a poner a prueba al cancerbero del Rayo, y este respondió con un gran paradón, desviando a córner un disparo del delantero azulón.

El primer acto agotaba minutos y solamente queda por reseñar una subida de Tekio. El de Molina de Segura centró al área y Jona disparó, saliendo el balón.

No le quedaba otra al UCAM que salir a por todas en la segunda mitad, pero era la única solución en un encuentro donde los de Vallecas querían dormir el ritmo y no proponían otra cosa. Se veía a los jugadores de Míchel cansados y sin ideas, y solo en las jugadas a balón parado era donde los madrileños llevaban más peligro. Francisco adelantó líneas y metió a Ibán Salvador de segundo punta con Jona. Collantes intercambió su banda con Vicente, pero fueron más efectistas que efectivos, pues el fútbol que hacían no daba apenas para generar peligro.

El UCAM, que ya había hecho dos cambios por lesión en el primer acto, decidió jugarse el todo por el todo con la entrada de Nono por Vicente en el minuto 65, y con la inclusión del extremo la verticalidad del equipo fue a más, pero eran unas aproximaciones vagas. Jona se lo tenía que hacer todo.

El UCAM había conseguido el control, pero le faltaba el gol, mientrras que el Rayo ya había bajado los brazos y solo defendía, pero lo hacía con todo. Nono rozó el tanto, después fue Góngora el que creó peligro y ya en el descuento una buena jugada de Tekio por banda con pase atrás fue rematada por Jona ajustada al palo, pero el eterno Gazzaniga despejó otra vez. Toca sufrir.