La Verdad

UCAM CF
Biel Ribas.
Biel Ribas. / Javier Carrión / AGM

SEGUNDA

El UCAM confía en que la Federación se olvide de Ribas

  • El club cree que el manotazo del balear fue un «acto reflejo» que respondió a una provocación y espera hoy el fin del culebrón

Un hecho sin precedentes y nada habitual. Aunque Biel Ribas protagonizó un acto sancionable en el partido ante el Mirandés que se disputó el 11 de marzo, que el incidente con Quintanilla llegara al Comité de Competición a través de una denuncia del equipo burgalés y no del acta arbitral hace de este un caso especial. La prueba: el organismo de la Federación Española tendría que haber decidido sobre el asunto la semana pasada, pero aún no lo ha hecho, dadas las consecuencias posteriores que podría tener una hipotética sanción de Biel Ribas.

Este Comité teme que, si sanciona al balear por el manotazo a Quintanilla, puedan llover denuncias de otros equipos por situaciones similares, habituales en muchos partidos de Liga y que los árbitros no ven y no se sancionan.

Precedente peligroso

Es más, a partir de ahora y, si se crea el precedente, podrían ser terceros equipos los que denunciaran acciones como la de Ribas que se produzcan en otros partidos, con el fin de perjudicar a algún equipo que compita con ellos por un mismo objetivo. No obstante, en la reunión de este miércoles del Comité de Competición podría conocerse ya si hay sanción o no para el balear, dieciocho días después de que se produjeran los hechos.

Lo que más teme el UCAM es que la reciente sanción de cuatro partidos a Messi por insultar a un asistente después del Argentina-Chile del pasado viernes, cree un precedente, ya que la Comisión Disciplinaria de la FIFA (Federación de Fútbol Internacional) actuó de oficio y no como consecuencia del acta del partido en la que el colegiado no reflejó los insultos de Messi. «Nosotros tenemos la esperanza de que Biel Ribas no sea sancionado. Para eso presentamos un recurso en el que reflejamos que nuestro portero pretende quitarse de encima a un contrario después de una provocación previa. Lo de Ribas fue un acto reflejo», asegura Álex Santos, gerente del UCAM Murcia.