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UCAM CF
Góngora celebra un gol con el UCAM.
Góngora celebra un gol con el UCAM. / Nacho García / AGM

Góngora se reivindica

  • El lateral malagueño pide paso en el UCAM, tras ser decisivo en la victoria ante el Getafe y después de más de tres meses sin jugar

Para un técnico siempre es positivo tener competencia en su plantilla entre dos jugadores que no se conforman con ser suplentes, aunque le obliguen a tomar decisiones difíciles. Es justo lo que le pasa a Francisco, entrenador del UCAM. El preparador almeriense ha contado desde que llegó al club azulón con Morillas como lateral izquierdo. El ex del Almería ha apostado más por el trabajo en defensa del jugador aguileño, en detrimento de un Góngora que aporta más en ataque, sobre todo en las jugadas a balón parado.

Al principio la decisión fue fácil para Francisco, que acababa de llegar, ya que el malagueño era baja por unas molestias. Góngora, que había disputado su último partido como titular el 30 de noviembre en la Copa ante el Celta, reapareció ante el Getafe el sábado por la sanción por amarillas de Morillas. El choque acabó con victoria murciana y con una actuación brillante del propio Góngora, que marcó un gol y dio la asistencia a Jona para el 2-0. Ahora que vuelve a estar disponible Morillas para viajar a Reus, Francisco tendrá que decidir a quién da la titularidad.

El técnico universitario sabe que es una decisión complicada, ya que Morillas ha jugado 18 partidos de Liga y 4 de Copa, y que su rendimiento defensivo es alto, a pesar de algún fallo cometido, como el que le costó al UCAM encajar un gol ante el Mirandés hace diez días. Góngora, por su parte, hizo méritos el sábado para volver a ser titular, a pesar de que el extremo getafense Álvaro encontrara más de una vez hueco a la espalda del defensor del UCAM, un jugador con clara vocación ofensiva que toma riesgos.

Ambos futbolistas están en un momento clave de su carrera. Morillas, con 30 años, ha pasado parte de su carrera en Segunda B, hasta que hace dos años se marchó desde La Hoya al Huesca, donde ascendió a Segunda. Allí fue titular indiscutible en su estreno en el fútbol profesional, pero decidió aceptar la oferta del UCAM para estar cerca de casa.

Góngora, por su parte, tiene 28 años y tampoco había podido dar el salto a Segunda hasta el año pasado. Desde el Marbella llegó al Imperial en 2009, para un año después ascender a Segunda con el Murcia de Iñaki Alonso. Pero el club grana no le renovó. Después tampoco pudo triunfar en el Cádiz y pasó por La Roda y la Cultural Leonesa antes de desembarcar en el UCAM.

Un lance del juego

El equipo azulón está pendiente de conocer hoy si hay finalmente sanción para Biel Ribas por el incidente con Quintanilla, jugador del Mirandés, el pasado 11 de marzo. El UCAM entiende que es un lance del juego, que no es una acción brusca ni violenta y que no hay parte médico ni secuelas en el jugador. Además, los universitarios aseguran que la intención de Ribas es «interpretable». En todo caso esperan un máximo de dos partidos de castigo.