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UCAM CF

Fútbol | SEGUNDA DIVISIÓN

Ejercicio de madurez del UCAM

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Nono, a lomos de Jona, celebra el segundo gol del UCAM. / Alfonso Durán / AGM

  • Encarriló el choque en las dos primeras ocasiones y supo adormilar al Getafe

El UCAM ganó con solvencia y no se arrugó ante un Getafe con muchos nombres y poco fútbol. Góngora reapareció como titular, marcó y dio una asistencia de gol a Jona, que vio portería por tercera semana consecutiva, pero hubo más. Collantes demostró que con el balón en los pies es un jugador de la zona alta que, si tuviera más capacidad para definir, estaría en un equipo de Primera. Ayer tuvo cuatro ocasiones claras, pero no remató la faena con un gol que le hubiera convertido en el mejor del partido.

Pero lo que demostró el encuentro de ayer es que los universitarios ya no son el equipo inocente de la primera vuelta y que a balón parado, con Góngora en el campo, son un equipo más peligroso. En un encuentro en el que el Getafe solo dio sensación de peligro en el tramo final del partido, la revolución en el once inicial universitario fue la noticia más destacable. Kitoko jugó de inicio en el lateral derecho, en detrimento de Tekio, Manuel Sánchez dejó en el banquillo a Basha, mientras que arriba Vicente y Nono fueron titulares.

Biel Ribas, que espera sanción la próxima semana por su manotazo a un jugador del Mirandés, estuvo impecable y fue una barrera infranqueable para los getafenses: por alto, por bajo y en disparos de corta distancia. El balear se mostró seguro y acertado. Los tres puntos de ayer sitúan al equipo azulón en medio de la tabla, y además poniendo tierra de por medio con los puestos peligrosos. La semana que viene, ante el Reus, los de Francisco se volverán a ver las caras contra otro equipo de su Liga y deben refrendar la buena racha de resultados y la mejoría que han sufrido desde el aterrizaje del técnico.

El UCAM intentó hacer un juego combinativo en la primera mitad. Juande tenía que multiplicarse y, aunque había mucha gente en la medular, Francisco reubicó a sus hombres. La primera aproximación peligrosa fue del '9' madrileño Jorge Molina, pero Vicente, atento y llegando desde atrás, le arrebató el cuero cuando iba a fusilar a Ribas.

Pero enseguida se puso el choque de cara al UCAM. Un acción aislada en la parte de arriba acabó con un agarrón de Molinero sobre Manuel Sánchez, que el colegiado señaló. Góngora, desde unos treinta metros y con un disparo colocado por encima de la barrera, batió a un Alberto García que tocó el esférico pero no lo paró.

Un centro envenenado

Unos minutos más tarde el lateral izquierdo malagueño remató la faena con un centro fuerte y colocado al área que Jona cabeceó a la red. El hispano-hondureño, que marcaba por tercera semana consecutiva, daba un soplo de aire fresco a su equipo, que comenzó a jugar con más libertad. El UCAM se hizo con el partido, se mostró muy serio atrás y buscó los desmarques en las salidas de Collantes. El gaditano rompió con su velocidad. Hasta que llegó una jugada que hizo que toda La Condomina se quedara muda. Fue en el minuto 57, tras un choque entre Jorge Molina y Manuel Sánchez que dejó al jugador del UCAM tirado y sin conocimiento. Los jugadores de ambos se alarmaron y, tras cuatro minutos de asistencia, tuvo que ser retirado en camilla. Fue sustituido por Tito, que ocupó su posición en la tela de araña tejida por Francisco para maniatar a un rival que acaba de bajar desde Primera y que tiene el objetivo de volver a la máxima categoría, pero ayer se encontró con un grupo de guerreros bien adiestrados por Francisco que parecen haber entendido que la única forma de permanecer en Segunda es peleando por cada balón.

La mejor noticia llegó horas después del choque con la confirmación oficial del club universitario de que Manuel Sánchez iba a ser sometido a unas pruebas para confirmar que no tenía ninguna lesión importante y que, pese al susto, su estado es bueno.