Fútbol | Segunda B

El Extremadura devora al UCAM

Planagumà se lleva las manos a la cabeza durante el encuentro contra el Extremadura./Edu Botella / AGM
Planagumà se lleva las manos a la cabeza durante el encuentro contra el Extremadura. / Edu Botella / AGM

Planagumà no encontró soluciones para detener al equipo extremeño, que dejó cargado a los universitarios

ANDRÉS CREMADESMurcia

El UCAM Murcia entra en una dinámica peligrosa tras sumar un punto de nueve posibles y perder por segunda semana consecutiva. Los discípulos de Lluís Planagumà no hicieron méritos para llevarse ni siquiera un punto. Un equipo, el universitario, indolente desde el inicio, incapaz de reaccionar y, sobre todo, lento. Los murcianos vieron como el Extremadura ganó todas las acciones individuales y se llevó todos los balones divididos. Además, los extremeños generaron peligro en casi todas sus acciones de ataque. Jairo convirtió la banda derecha en una autopista donde Víctor García fue sobrepasado en numerosas ocasiones.

0 UCAM CF

Germán, Carlos Moreno, Dani Pérez, Javi Fernández (Isi Ros, min. 55), Fran Pérez, Vivi, Urko Arroyo (Arturo, min. 62), Jony Ñiguez (Góngora, min. 76), Alberto Quiles, Víctor y Marc Fernández.

2 Extremadura

García, Álex Diez, Candelas, Aitor, Borja, Fran Miranda, Jairo (Valverde, min. 72), Álex Barrera, Airam Cabrera (Willy, min. 64), Jesús Rubio (Filip Jankovic m, min. 37) y Kike Márquez.

Goles:
0-1, min. 19, Jairo Izquierdo. 0-2, min. 83, Valverde.
Árbitro:
Carbonell Hernández (Comité Valenciano). Mostró amarilla a Urko Arroyo, Quiles, Javi Fernández, Dani Pérez y Marc Fernández. Amonestó a Planagumá y echó por doble amarilla a Víctor García.
Incidencias:
La Condomina, tarde fría.
El Público:
2772 espectadores en las gradas.

El centro del campo estuvo desaparecido y la delantera no compareció, ni en la primera ni en la segunda parte. Ni tampoco con los cambios. Victoria justa de un Extremadura que se mostró muy superior a su rival este domingo en el cuidado césped del viejo campo de la puerta de Orihuela.Un Extremadura que es líder igualado a puntos con el Efesé.

Es difícil entender el comienzo del encuentro del UCAM, viéndolas venir y pareciendo por momentos más un partido amistoso que uno oficial. El Extremadura, mejor plantado, y sobre todo con mejor disposición y aptitud, conseguía desde el inicio dominar todas las facetas del juego. Los de Manolo Ruiz dieron un baño en toda la regla alos de Planagumá. Teniendo el balón, profundizando por las bandas, donde Jairo y Kike Márquez hacían y deshacían a su antojo jugadas de peligro.

Planaguma intentó, modificando posiciones, que su equipo compitiese mejor. Pero solamente Urko Arroyo, a nivel individual conseguía hacer alguna acción diferente por la derecha y por la izquierda. Pero eran todo acciones muy alejadas del área y solamente de cara a la galería. La efectividad era nula y el equipo extremeño no pasó agobios. La banda izquierda fue el sitio que había decidido atacar el equipo extremeño, que ayer vestía completamente de blanco. Dani Pérez no podía con Jairo, que avisó dos veces, aunque siempre aparecía Fran Pérez.

El UCAM se dedicó a aguantar y en el minuto 19 llegó el primer zarpazo del Extremadura. Una jugada por la banda de Jairo, que se fue de su marcador, se acomodó el cuero y disparó fuerte. El balón tocó en un jugador murciano y el cuero se elevó los suficiente para pasar por encima de un desesperado Germán. Era el justo premio para el equipo que estaba jugando mejor y que buscó hacer un gol desde el inicio.

Los universitarios se metían en un problema grande. Los aficionados, que ya no aguantaron más, comenzaron a mostrar su disgusto desde la grada, más que con el tanteador, con el juego del equipo, sin intensidad, con jugadores corriendo con una velocidad menos que el contrario. Fue la diferencia entre los dos equipos, parecida a la que se ve cuando en Copa del Rey un equipo de superior categoría se enfrenta a uno inferior. La reacción no llegó, y la multitud de balones que se perdían por la imprecisión de los pases desquició hasta los mismos jugadores, que llegaron a reprocharse los errores entre ellos mismos.

Un paso adelante

El UCAM intentó, en la segunda parte del encuentro, mandar más, tener la posesión y, sobre todo, presionar la salida del Extremadura. Pero con los mismos mimbres no consiguió mejor resultado que en el primer acto. El equipo azulón, excesivamente rígido y muy previsible en las acciones del centro del campo hacia delante, no consiguió crear peligro ante un equipo como el Extremadura que conseguía sin problemas parar los intentos universitarios. El entrenador catalán del UCAM movió rápidamente su banquillo. Primero fue Isi Ros el que saltó al campo, y unos minutos después fue Arturo el que sustituyó a un Urko Arroyo desaparecido y gris. Los nuevos hicieron que la velocidad en el juego fuera superior. Para contrarrestarlo, Manolo Ruiz metió a Valverde y Willy.

El encuentro entró en una fase de aletargamiento donde el dominio parecía ser local, pero el peligro no existió en favor del UCAM. Los dos guardametas permanecieron inéditos y lo peor era que el Extremadura tenía claro lo que debía de hacer para llevarse los tres puntos de La Condomina, ante un UCAM perdido sobre el terreno de juego. Ni Isi Ros, excesivamente individualista y moviéndose en tierra de nadie, ni un Arturo que no encontró nunca su sitio, aportaban nada en un partido donde los de Manolo Ruiz estaban siendo superiores. Planagumà se la jugó y sacó a Góngora, que en vez de jugar de lateral hizo las funciones de extremo, posición que rápidamente retomó al ser expulsado Víctor García por doble amonestación. El UCAM lo tenía más difícil todavía al quedarse con diez.

El segundo tanto llegó cuando el UCAM soñaba con algún disparo lejano de su capitán que arreglara las cosas. Fue en una contra donde Fran Pérez despejó mal y Vivi tampoco acertó a parar a un Valverde que se fue en velocidad y cruzó el balón a Germán en su salida Fue el 0-2 para dejar sentenciado un partido que deja al UCAM cargado de dudas y a Planagumà rodado de fantasmas.

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